El equipo pregunta.
Procedimientos, políticas, manuales de producto. En vez de interrumpir a un compañero, el equipo pregunta al chatbot y recibe la respuesta con el documento exacto.
Consulta manuales, procedimientos, contratos o normativa con un chatbot que usa RAG para recuperar evidencia de tu documentación autorizada, mostrar la fuente y abstenerse o escalar cuando no encuentra soporte suficiente.
Un chatbot genérico responde con conocimiento general. Un chatbot documental usa RAG para localizar fragmentos relevantes dentro del corpus autorizado, redactar una respuesta y mostrar el documento de origen para que el equipo pueda comprobarla.
Procedimientos, políticas, manuales de producto. En vez de interrumpir a un compañero, el equipo pregunta al chatbot y recibe la respuesta con el documento exacto.
Atención que debe ajustarse a un reglamento, unas bases o un contrato. El chatbot responde citando el artículo, no de memoria. Útil para entidades y AAPP.
Una persona nueva tiene cien dudas y no sabe a quién preguntar. El chatbot le da contexto sobre procesos y herramientas sin gastar el tiempo del resto del equipo.
Informes, actas, especificaciones acumuladas durante años. El chatbot las hace consultables en lenguaje natural, sin tener que recordar en qué carpeta estaba aquello.
El alcance puede incluir PDF, Word, bases de conocimiento, intranets y otros repositorios internos. Antes de prometer compatibilidad revisamos una muestra, el volumen, la calidad, las versiones y los permisos de acceso.
Manuales, procedimientos, contratos, pliegos o normativa con texto digital y una estructura suficientemente consistente.
Bases de conocimiento, intranets y carpetas corporativas, siempre que exista una vía de acceso autorizada y mantenible.
Los documentos escaneados pueden requerir OCR. Validamos su calidad porque tablas, sellos o páginas deterioradas pueden degradar la recuperación.
Si dos documentos se contradicen o están desactualizados, el chatbot no puede decidir cuál manda: definimos vigencia, propietario y fuente oficial.
RAG reduce el riesgo al obligar al sistema a buscar evidencia antes de responder, pero no convierte la IA en infalible. Diseñamos controles para citar, abstenerse, registrar y escalar a una persona cuando la consulta lo exige.
Las respuestas aceptadas muestran el documento y el fragmento recuperado. Puedes comprobar el soporte en vez de fiarte a ciegas.
Configuramos umbrales y respuestas de salida para que diga «no lo sé con estos documentos» o derive la consulta cuando el soporte recuperado no es suficiente.
El alcance puede integrar identidad y permisos durante la recuperación. Definimos denegación por defecto, trazabilidad y pruebas para comprobar qué puede consultar cada perfil.
Consultas legales, contractuales, fiscales o con impacto operativo no deberían resolverse a ciegas: definimos qué respuestas requieren validación humana.
Trabajamos principalmente en remoto con empresas, entidades y administraciones. Hacemos sesiones presenciales cuando aportan valor y desarrollamos, desplegamos y damos soporte con un responsable y entregables claros. El proyecto lo dirige Mike Pérez, Ingeniero de Soluciones de IA.
Mapeamos documentación, metadatos, responsables, preguntas reales, permisos y decisiones que nunca debe tomar el sistema por sí solo.
Construimos un corpus acotado y un conjunto de evaluación con preguntas reales, métricas de recuperación, citas, abstenciones y criterios de aceptación.
Conectamos el canal acordado, registramos consultas y trazas, controlamos costes y revisamos fallos para mejorar el sistema.
No compensa por tener muchos PDF, sino cuando existe una necesidad recurrente, un corpus gobernable y una mejora que el equipo puede comprobar.
Soporte, operaciones o personas responden una y otra vez consultas que ya están documentadas.
El equipo pierde tiempo recorriendo carpetas, intranets o documentos largos para localizar una respuesta concreta.
Cuando esa persona no está, cuesta interpretar dónde buscar o qué procedimiento sigue vigente.
Normativa, contratos y procedimientos requieren ver la fuente, no aceptar una respuesta sin respaldo.
Partimos de evidencia, no de una demo genérica. Si el problema todavía no está delimitado, empezamos por una consultoría de IA para empresas que priorice el caso correcto.
Una muestra pequeña pero real, incluyendo formatos difíciles, versiones antiguas o contenido escaneado si existe.
Quién pregunta, qué puede consultar cada perfil y qué información debe quedar fuera del corpus.
Preguntas frecuentes, ambiguas y sin respuesta para evaluar recuperación, abstención y utilidad.
Web, intranet, Teams, CRM u otros sistemas donde el equipo necesita consultar o registrar la respuesta.
Se cotiza por alcance tras un diagnóstico corto: volumen de documentos, dónde se consulta (web, intranet, WhatsApp) y nivel de permisos. Proyectos desde 2.500€; el alcance define el presupuesto final. Si lo quieres sobre WhatsApp, mira el bot de WhatsApp para empresas; y el método completo está en implantación de IA agéntica.
Indexamos tus documentos, montamos el chatbot con cita y permisos, y lo conectamos donde lo use tu equipo. Empezamos por el cuerpo documental que más se consulta.
Asociaciones, fundaciones, colegios profesionales o cooperativas. Consultas de socios sobre estatutos, bases o normativa, respondidas con el artículo a la vista.
Contratación menor o negociado. Consulta de normativa y procedimientos con cita, permisos y trazabilidad. El contenido no es vinculante y las consultas sensibles se derivan a revisión humana.
Un chatbot documental responde sobre conocimiento autorizado. Si además debe ejecutar tareas, coordinar herramientas o si todavía no está claro qué priorizar, conviene entrar por el servicio adecuado.
Revisamos una muestra de documentos y las preguntas reales de tu equipo. Te indicamos qué puede resolverse con RAG, qué riesgos existen y qué alcance tendría una primera implantación. Sin compromiso: si no hay caso, también te lo diremos.
Pedir diagnóstico documental