Triaje y primera respuesta.
Lee la bandeja, clasifica por tipo, redacta una primera respuesta a las consultas frecuentes y deriva al área correcta. Lo sensible se queda en borrador para que una persona lo apruebe.
Un agente de IA es un asistente que ejecuta tareas por ti —triaje de correos, primera atención, extracción de documentos, seguimiento— y escala a una persona cuando toca. Lo diseñamos, lo conectamos a tus herramientas y lo ponemos en producción con human-in-the-loop y ROI medible. Sin agentes autónomos que deciden solos lo que no deben.
Un agente recibe un disparador, decide qué hacer, usa tus herramientas y deja el trabajo hecho (o preparado para que una persona lo apruebe). Estas son las cuatro familias que más se piden.
Lee la bandeja, clasifica por tipo, redacta una primera respuesta a las consultas frecuentes y deriva al área correcta. Lo sensible se queda en borrador para que una persona lo apruebe.
Responde preguntas frecuentes sobre tu documentación, capta el lead, agenda o deriva al humano cuando la conversación lo pide. Con tono ajustado al de tu marca, no robótico.
Saca datos de facturas, contratos o formularios, los valida contra tus reglas y los da de alta en el sistema. Consulta tu base documental (RAG) para responder con fuentes.
Hace seguimiento de tareas, plazos o indicadores y avisa cuando algo se sale de rango o requiere acción. El equipo deja de vigilar manualmente lo que el agente vigila solo.
La diferencia entre una demo y algo que puedes poner en producción es el control. Las acciones sensibles pasan por una persona; las rutinarias se ejecutan solas y se auditan. Profundizamos en el porqué en las tres preguntas antes de implantar IA agéntica.
Envíos externos, decisiones de cobro o publicaciones pasan por una bandeja de aprobación antes de ejecutarse. Tú decides qué puede hacer solo y qué no.
Cada paso del agente deja traza: qué recibió, qué decidió, qué hizo. Auditable y reversible cuando tiene sentido. Sin cajas negras.
Antes de empezar fijamos la línea base y el umbral de mejora. Si el agente no aporta frente a hacerlo a mano, se ajusta o se para. Sin letra pequeña.
Cada agente se cotiza por alcance tras un diagnóstico corto: no hay dos casos iguales. Proyectos desde 3.500€; el alcance define el presupuesto final. Si tu caso es más sencillo —automatizar un proceso sin agentes—, mira la automatización de procesos con IA; y el método completo de orquestación está en implantación de IA agéntica.
Diseño, conexión a tus herramientas, human-in-the-loop y medición de ROI. Empezamos por un agente y un proceso, no por una plataforma enorme.
Asociaciones, fundaciones, colegios profesionales o cooperativas. Un agente para la gestión administrativa o la atención que más satura al equipo.
Contratación menor o negociado. Agentes con trazabilidad, control humano, documentación y memoria justificativa incluidas.
Cuéntame qué proceso te gustaría que un agente llevara —correos, atención, documentos, seguimiento— y respondemos en menos de 24h con una propuesta de diagnóstico acotado. Sin compromiso de implantación. Si tras el diagnóstico no hay caso, lo decimos.
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